Somos una cátedra de empresa dedicada a la investigación, formación y difusión en materia de economía social y cooperativa

INVESTIGACIÓN

EDUCACIÓN

DIFUSIÓN

ÚLTIMAS NOTICIAS


Hoy comenzamos a las 16:00horas, con el módulo sobre Cooperativas de Consumo, de la mano de Laura Piñero dentro del I Curso Universitario de Economía Social y Cooperativa: Hacía unas organizaciones más sostenibles(ODS 2030)

Si quiere seguirlo en directo, puedes acceder al siguiente enlace: Meet: meet.google.com/hoo-sutj-iys

Cajasiete Universidad de La Laguna
... Ver másVer menos

Hoy comenzamos a las 16:00horas, con el módulo sobre Cooperativas de Consumo, de la mano de Laura Piñero dentro del I Curso Universitario de Economía Social y Cooperativa: Hacía unas organizaciones más sostenibles(ODS 2030)

Si quiere seguirlo en directo, puedes acceder al siguiente enlace: Meet: https://meet.google.com/hoo-sutj-iys

Cajasiete Universidad de La Laguna

Aula de cine ULLNORMA RAE.

Ciclo de Octubre 2020 - CINE Y SOCIEDAD - Propuestas hacia la sostenibilidad, en colaboración con:
Cátedra Cajasiete de Economía Social y Cooperativa (CESCO).

El Ciclo de octubre 2020, Cine y Sociedad propuestas para la Sostenibilidad, que efectúa el Aula de Cine de la ULL con la colaboración de La Cátedra Caja Siete de Economía Social y Cooperativa (CESCO) navega a muy buen ritmo.

El pasado miércoles fue objeto de análisis el filme Norma Rae, dirigido en 1979 por Martin Ritt. La Sesión fue introducida por Javier Mendoza, Subdirector General de la Cátedra, haciendo constar el interés del filme para alertarnos sobre ciertos modelos empresariales. Si bien el filme prototipo de sostenibilidad, en el sentido medioambiental, será Erin Brockovich (EEUU, 2000), de Steven Soderbergh, la tercera película del ciclo, el filme de Ritt es un filme perfecto para ilustrar aquello que las empresas deben evitar en orden a la creación de un modelo de convivencia sostenible en el sentido de no comprometer a las generaciones venideras.

A continuación, contamos una de esas historias de Hollywood que tanto nos gusta desgranar. Dos jóvenes productoras, Tamara Asseyev y Alex Rose, leyeron un artículo publicado por periódico New York Times en 1973 sobre sindicalismo en el Sur de EEUU en la “primera Industria”, y en particular sobre Crystal Lee Sutton, una trabajadora textil, implicada en la creación de un sindicato, después de conocer a un líder sindical venido del norte del país.

Las dos jóvenes productoras vieron el potencial de hacer un filme sobre el personaje y se entrevistaron con el realizador Martin Ritt. La elección no fue en absoluto baladí: Ritt es un hombre claramente de izquierdas, víctima de la llamada “ Caza de Brujas”, emprendida contra el Comunismo en el país, por el “Comité de Actividades Antiamericanas” del Senador McCarthy. El futuro autor de La Tapadera, era hombre que adoraba el teatro (fue actor en el Group Theatre, pero también director de escena y profesor de interpretación en el Actor’s Studio, lo que le permitió establecer contacto con quienes serían los grandes actores y actrices del cine americano de los años venideros, entre ellos Paul Newman y su esposa Joanne Woodward). Fue miembro de la llamada “Generación de la Televisión”, un grupo de cineastas que se curtieron y aprendieron su oficio en los albores de la primera televisión estadounidense (una generación de cineastas a la que pertenecen realizadores como Sidney Lumet, Arthur Penn, Franklin J. Shaffner o Robert Mulligan entre otros). Ritt es, finalmente, un cineasta comprometido, de gran conciencia social, que ya había dirigido un filme sobre sindicalismo en condiciones precarias, en concreto en la minería de Pensylvannia de 1876 en un filme soberbio protagonizado por Sean Connery y Richard Harris, Odio en las entrañas (The Molly McGuires, EEUU, 1968).

El cineasta neoyorquino se enamoró del material y propuso contratar al matrimonio de guionistas de gran reputación en la industria, conocidos en el entorno de Hollywood como The Ravetches, Harriet Frank Jr. e Irving Ravetch. Este matrimonio ya había colaborado cuatro veces con el realizador, y lo haría dos veces más después de Norma Rae.

Una vez formalizado el libreto, comenzó el periplo de tratar de vender el proyecto. Enseguida los “agoreros” profetizaron “el fracaso del siglo” con un filme poco glamuroso, deprimente, que abordaba una temática nada interesante. Así Columbia, Warner, United Artists se descabalgaron una detrás de otra. El equipo decide tocar directamente a la puerta de Alan Ladd Jr. el famoso productor, entonces presidente de Twentieth Century Fox, admirador de Martin Ritt (que había dirigido algunas películas importantes para la casa en los años 50 y con posterioridad). Cuando leyó el guion, a Alan Ladd Jr. se le debió esbozar algo parecido a una sonrisa. Fox era un estudio que de una manera pionera se había arriesgado en historias poco convencionales con personajes femeninos muy potentes. De la casa habían surgido filmes como Julia, de Fred Zinemann, Paso decisivo, de Herbert Ross o Una Mujer Descasada, de Paul Mazursky. Fox, que en 1977 había distribuido La Guerra de las Galaxias, estaba a punto de lanzar Alien el 8º Pasajero con un personaje femenino de protagonista.

Alan Ladd Jr. dijo sí, pero con condiciones: sería una producción pequeña, que debía de ser percibida como edificante y no deprimente, recortes económicos para todo el equipo, y una major star encabezando el reparto, como Jane Fonda, Diane Keaton o Jill Clayburg.

Un pequeño conflicto surgió cuando Martin Ritt hizo una audición a Sally Field a quien había visto en la miniserie de NBC Sybil y se había quedado impresionado. La joven californiana tenía un bagaje ligero, festivo-alegre, gracias a la serie de La Novicia Voladora, o a haber acompañado a un joven culturista Arnold Schwarzennegger en Stay Hungry, de Bob Rafelson, o a la super star Burt Reynolds en Los Caraduras, de Hal Needham. Ritt quedó convencido de que la joven era la idónea para el papel y así se lo hizo ver a Ladd Jr. hasta el punto que el director puso entre la espada y la pared al productor, afirmando que si no acometía Sally Field el personaje principal, él mismo saldría del proyecto. Se le concedió la opción.

El filme se presupuestó en cinco millones de dólares, se rodó por 4.5 millones, con un calendario de 55 días de rodaje que se concluyó en algo más de 40. Se filmó casi enteramente en una planta textil auténtica en Opellika, Alabama, entre mayo y junio de 1978. Su recorrido en la taquilla terminó recaudando unos 12 millones de dólares.

Sally Field disparó su carrera. Norma Rae es el filme que la colocó en primera división. Oscar a la mejor actriz, premio de interpretación en el Festival de Cannes 1979, Globo de Oro, premios de la crítica de Nueva York y Los Ángeles a la mejor interpretación femenina fueron los galardones obtenidos por la joven actriz.

En 1981 las productoras Asseyev y Rose tratarían de convertir el filme en una serie de televisión para la NBC con la actriz Cassie Yates de protagonista, pero se filmó un episodio piloto exclusivamente, sin la menor repercusión.

Sally Field volvería a trabajar en la década siguiente con Martin Ritt en dos filmes: Dos Hacia California, con Tommy Lee Jones y El Romance de Murphy, con James Gardner, también escrita ésta última por el matrimonio The Ravetches, que le reportó a la actriz nueva nominación al óscar.

Vimos el filme, toda una experiencia en pantalla grande y tuvo lugar un estupendo debate, moderado por un servidor y donde tuvimos tres contertuli@s de auténtica excepción:

Elio Quiroga, cineasta, guionista del filme Ausentes, de Daniel Calparsoro, y ha dirigido largometrajes como Fotos, su ópera prima, que entusiasmó a Quentin Tarantino, y obtuvo mención especial en el festival de Cine Fantástico de Sitges. Elio ha sido nominado al premio Goya, preseleccionado para los óscars, y también es Escritor de Novelas, donde ha obtenido el premio Minotauro, por ejemplo. Elio comentó la anécdota de que Sally Field que estaba unida sentimentalmente al conservador Burt Reynolds, con quien había protagonizado la mencionada Los Caraduras, la puso en la tesitura de no aparecer en un filme sobre comunistas y sindicalistas y la actriz puso fin a su relación con el carismático actor, aceptando el papel que la convirtió en estrella.

Patricia Ojeda, Socióloga y experta en políticas de igualdad, afrontó la visión del filme desde el punto de vista de las desigualdades de género, o de clases sociales, que pueden intuirse en un filme sobre derechos de los trabajadores como es este. Patricia apuntó que hubo conflicto legal con la auténtica Crystal Lee Sutton, y tuvo que cambiarse su nombre por el del título del filme y recoger un compendio de personajes femeninos en situación similar. Patricia puso el “dedo en la llaga” al dejar claro como siempre a las líderes de movimientos civiles o de trabajadores, e le trata de desprestigiar en nombre de la moralidad y la decencia, como vemos en el filme.

Alicia Mújica, abogada en ejercicio profesional desde 1996, experta en Derecho Laboral y Sindical, dio una auténtica lección sobre sindicalismo estadounidense, perfectamente recogido en este excelente filme de Ritt, todo un manual de derecho sindical. Alicia explicó cómo aún en la actualidad las condiciones laborales son muy precarias especialmente en países del tercer mundo, y como EEUU va muy por detrás al nuestro en derechos sindicales. Contó como no hace mucho tuvo la oportunidad de entrevistarse con una trabajadora de un hotel a la que obligaban a limpiar el suelo arrodillada para asegurarse de que hacía bien su trabajo.

El debate fue muy participativo, con preguntas del estilo del porqué en el cine español no se abordan sin perjuicios temas como el sindicalismo tan importante en España, aunque se pusieron algunos ejemplos como los filmes de Fernando León de Aranoa, o de si es habitual en las empresas tácticas como la de división de los trabajadores sobornando a unos con cargos de categoría superior, a lo que Alicia respondió que, efectivamente, es táctica “de manual”.

Fabián Orán, experto en política en EEUU, apuntó el importantísimo documental de la directora Barbara Kopple, “Harlan County, USA”, ganador del óscar en su categoría, acerca de las durísimas condiciones de los mineros de Virginia Occidental.

Se pusieron en valor las actividades culturales estables que dirigen Alicia Mújica en El Escobonal, y Patricia Ojeda en Vilaflor de Chasna, actividades estables, con un público fiel, y donde proyectan filmes de gran interés social y que se prestan para promover debates.

En definitiva, una velada sensacional, muy enriquecedora, que fue todo un lujo moderar. Una gran oportunidad igualmente para abordar a un cineasta tan apasionante como Martin Ritt, un director muy sobrio, sutil, humanista, fiel a su estilo a veces casi documentalista desde su primer filme de 1957 Donde la Ciudad Termina hasta el último filmado en 1990 (con guion del matrimonio The Ravetches), Cartas a Iris.

Mañana miércoles a partir de las 19 horas, continúa el ciclo con el pase del filme Erin Brockovich, de Steven Soderbergh.


Manuel García.
... Ver másVer menos

Cargar Más

CONECTA CON NOSOTROS


Teléfono
LinkedIn
Menú